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 Nota facilitada por: Mafer




 

HAY QUE ESTAR AL PENDIENTE DE LOS HERMOSOS
MANGLARES MEXICANOS

El ombligo de Venus
Edith González Fuentes
20 de Diciembre de 2007

Antes de entrar en materia, es importante que estemos de plácemes al enterarnos que una iniciativa de ley para construir inmuebles que sirvan para atraer turismo en regiones de manglares, afortunadamente fue desechada.

Esta piñata

es de muchas mañas,

sólo contiene,

naranjas y cañas

Los manglares, esos complejos ecosistemas que entre los trópicos cobijan componentes biológicos excelentemente adaptados, que juegan un papel central en la conservación de la diversidad biológica además de contener la erosión costera. Los manglares son un sello de América Latina; sólo Argentina, Uruguay y Chile carecen de ellos. Y nuestro país junto con Brasil cuenta más o menos con la mitad de los casi 6 millones de hectáreas de la superficie que cubren con su magnificencia.

El señorío de los manglares está en la mira de la voracidad inmobiliaria. Por esta ocasión fracasaron; desafortunadamente, casi estoy segura de que en poco tiempo el pulpo de la corrupción nos dará malas noticias. Ya veremos videos o grabaciones delatando la “autorización” para construir de forma ilegal —por los manglares— tal o cual destino turístico, o la expedición de reglamentos de “confusa” redacción para que construyan como bólidos hoteles y ante hechos consumados nulifiquen cualquier acción por quitarlos.

La noticia no trascendió, las reformas al Código Penal, el problema del IFE, entre otras cuestiones, más el fracaso de la propuesta evitó de momento que el monstruo tomara forma; sin embargo, el simple hecho de proponer la urbanización en zona de manglares, habla de que existen sectores en la sociedad que acaban con lo que sea por una monedas. Estemos al pendiente.

Echen confites

y canelones

pa’ los muchachos

que son muy tragones

De los manglares a las posadas, abramos un gratificante paréntesis en la alquimia que nos inunda. Un sinnúmero de factores nos hacen sentirnos mexicanos, nos dan identidad, tenemos expresiones culturales que son únicas en el mundo, una de ellas, fusión de costumbres y creencias europeas e indígenas, son las posadas.

Pues sí, imagínate, más o menos del 17 al 26 de diciembre, en algunas partes de Mesoamérica aguardaban de manera solemne a Huitzilopochtli (Dios de la Guerra). Curiosamente coincide con la temporada invernal en que los españoles festejan la Navidad.

El Dios de la Guerra cedió su lugar al peregrinar de María y José en busca de posada conforme la evangelización ganaba terreno.

Toquen las panderetas,

ruido y más ruido

porque las profecías

ya se han cumplido

sí, sí ya se han cumplido

No todas las posadas —que tenían o tienen en común pedir posada con los peregrinos, velas y villancicos, orar el rosario (seguido de la procesión para cantar la letanía), la alegría de la piñata que comparte con los niños su cargamento de dulces y fruta, los aguinaldos, el suculento ponche, las leves quemadas y la enorme variedad de figuras hechas con las luces de bengala—, eran lo mismo en todo el territorio nacional.

Como está alegre esta posada,

pero en mi copa

no han servido nada.

Ándale, amigo sal del rincón

con la canasta de la colación

Ándale, niña sal otra vez

con la botella de vino jerez.

Por ejemplo, en algunos lugares, la calle es el anfitrión de la posada; es adornada con heno y el colorido de faroles de papel; en otros, lugareños sustituyen a las figuras de barro en el Nacimiento; no falta quien cierra la posada con cena; o que acompañe a los peregrinos con un burro; o animados cantos religiosos que dan un toque de alegría a los invitados y uno que otro “gorrón”; canastas de colación o pequeñas bolsas con dulces galletas y frutas son el aguinaldo para los que se vieron impedidos de “aventarse” a ganar algo del contenido de la piñata.

Muy recio toquen los pitos

fuerte suenen los panderos,

que vino ya a este mundo

el verdadero Rey de los Cielos

La espera de los niños para “quebrar” la piñata es eterna, pero ellos encuentran formas alternas de diversión: durante la procesión apagan la vela del vecino o se retrasan para intercambiar travesuras; otros se hacen los consentidos pues sufrieron lesiones leves con la cera de las velas o con el fósforo del cerillo; algunos cambian la letra de la letanía “Entre santos perros gringos, perros gringos”

La piñata

tiene caca

tiene caca

cacahuates de a montón

El mundo no es estático, sigue su curso, el ponche se convierte en refresco. La tradición de las posadas cambia aceleradamente, es más, tiende a desaparecer. Muchos vamos a fiestas entre el 16 y el 24 de diciembre y si acaso una piñata o una procesión versión abreviada hacen su aparición ¿O no?

Un breve parpadeo: Kyoto se enfría lentamente mientras el calentamiento global gana terreno. Se quejan del alto costo económico que implica cumplir con los compromisos de Kyoto, no de los inhumanos e irracionales gastos de guerra en Afganistán e Irak. Un nuevo intento se abre en Bali con la benevolencia de Estados Unidos, pero ya India y China quieren precisiones o más tiempo para discutir detalles. ¡Es tiempo de acciones de largo plazo en beneficio de la humanidad entera!

El Universal (20 de Diciembre de 2007)
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