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¿LE DEJARÁN AL CAMPO GANAR UNA?

El ombligo de Venus
Edith González Fuentes
17 de Enero de 2008

Análisis y conclusiones en favor o en contra del TLC leemos y escuchamos en estos días con motivo de sus 14 años de existencia y de la apertura del capítulo agrícola en este año.

¿Qué opinión tenemos los no expertos? Por ejemplo, 58% de los estadounidenses siente que la globalización no es buena para su país (Wall Street Journal/NBC).

En las carreteras del país observamos predios agrícolas abandonados, con el consiguiente flujo migratorio para Estados Unidos de más de medio millón de personas por año, o hacia las concentraciones urbanas del país, que ofrecen un panorama triste y desolador: vendedores en vía pública, miseria, desempleo, contra consumo suntuario, frivolidad.

Exportamos vehículos automotores, con la salvedad de que sólo son maquilados aquí. Con el petróleo pasa algo similar: exportamos crudo, pero sin valor agregado. El colmo, importamos gasolina, además de que ignoramos el paradero de cuantiosos recursos financieros de Pemex, mientras que ésta se sume en la crisis y la corrupción. En lugar de privatizar, podríamos reflexionar en el cómo administrarla adecuadamente.

Los bancos se abrieron a la inversión extranjera y ahora contamos con servicios bancarios entre los más caros del mundo.

“Generamos” analfabetas funcionales egresados del ciclo básico de educación; no se notan los empleos prometidos; la disparidad nacional de crecimiento económico se acentúa; se retiró el subsidio a la tortilla mientras que en Estados Unidos los subsidios a la agricultura son millonarios; tenemos tasas de 2 ó 3% en el crecimiento del PIB; una distribución del ingreso vergonzante.

¿De qué han servido los tratados de comercio signados por México, si la mayor parte de esta actividad se realiza con Estados Unidos? Brasil y Chile nos están ganando el liderazgo en América del Centro y del Sur.

Nunca he dudado de las ventajas del TLC, pero han beneficiado sólo a pequeños sectores de la población; en comparación, España, Irlanda, Grecia y Portugal se integraron a la Comunidad Europea y sus resultados como nación son sorprendentes, allí sí se puede hablar de desarrollo. Ahora importan mano de obra y cuentan con tecnología de punta propia.

Tenemos la sensación de que el respeto a las garantías individuales constitucionales y a los derechos humanos no es la óptima. La seguridad jurídica y personal está en entredicho. ¿Dónde queda el derecho a la educación, al empleo, a la alimentación, a la administración e impartición de justicia, a la recreación, a la salud pública? Su calidad es ínfima, lo sabemos todos, no se vale disimular. Los que pueden, pagan seguridad individual.

Parece no importar que el kilo de huevo suba tres pesos (30%), o el del jitomate, cinco (80%), en lo que va de 2008. Total la mano invisible del mercado —se supone— pondrá las cosas en su sitio, la pregunta sería ¿Quién la mueve? ¿quién gana con sus movimientos? ¿quién la gobierna? Eso sí, en aras del bien nacional, el aumento a los salarios de los mexicanos se contuvo en 4% mensual.

Sumemos a estos problemas los sucesos de Cananea. La clase política prosigue inmersa en defender sus intereses y cada día vemos más lejana la reforma del Estado. ¿Qué les podemos decir a los jóvenes? ¿cuál México construimos para los niños?

El potencial productivo del país se pierde día con día, miles de mujeres y hombres dejan en la potencia del norte su sudor, sus ilusiones, su sabiduría, su cariño por el trabajo. Mandan parte de sus ganancias a México y han salvado al país de una crisis financiera. ¿Qué reciben a cambio?

Es hora de cambiar de proyecto. Tenemos 25 años con la ortodoxia neoliberal y el desarrollo no llega. Nadie estaría de acuerdo —en este momento histórico— en cancelar el TLC, pero se necesita revisar lo que no funciona o lo que lesiona al campo mexicano, a este sector siempre se le ha sacrificado.

Un breve parpadeo: La polémica en torno a Carmen Aristegui deja una lección importantísima. Ella es una profesional de la comunicación, comprometida con México. Las múltiples adherencias para con ella demuestran el cariño y el reconocimiento a una mujer inteligente, valiente, capaz, honesta.

Un brevísimo parpadeo: Con los cambio en el gabinete presidencial, se lesionó aún más la disparidad de géneros. ¿Hasta cuándo?

El Universal (17 de Enero de 2008)
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