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EL GOBERNADOR DE JALISCO
Y LOS DINEROS DEL PUEBLO

El ombligo de Venus
Edith González Fuentes
01 de Mayo de 2008

Un poco de todo, pero ese poco es importante para el todo.

Debe recordar el gobernador de Jalisco que, al tomar posesión de su actual cargo, otorgado por la voluntad popular, protestó respetar y hacer respetar la Constitución de su estado y las leyes que de ella emanen, amén de la Constitución de la República y si no lo hiciere, el pueblo se lo demandará.

Es cierto que el pueblo le confió sus dineros pero en un marco legal e institucional, no puede, ni debe, gastarlo en lo que él crea conveniente. Además, afirmar que él sabe lo que necesita Jalisco, es algo aventurado, y de iluminados finiquitados en tragedia, el mundo sabe demasiado.

Luego, insultar a la madre de sus críticos, delante de un cardenal (que se debería de haber retirado del evento), resulta alarmante para Jalisco y para la patria.

El gobernador donó 90 millones de pesos para la construcción de un santuario y 15 para una asociación privada, sacados del erario estatal, según informó la prensa nacional —a ver, que los ponga de su bolsa y que respete el presupuesto asignado para el bien común de la maravillosa gente de Jalisco—.

La cantidad de injurias contra López Obrador hace pensar que tiene la razón y que sus posturas en relación al marco legal de Pemex afectan intereses muy poderosos, que pueden pagar millonarias campañas en los medios de comunicación.

Además, los publicistas que la diseñaron piensan que México está integrado por tarados: todos sabemos que Hitler y Victoriano Huerta fueron dictadores sangrientos y el tabasqueño no fue así cuando gobernó la ciudad de México. Lo que sí, Goebbels y compañía, con campañas llenas de injurias, demagogia, sofismas, hicieron carrera para arribar al poder.

Carta abierta para Marcelo Ebrard: la sombra de dos actividades informales amenaza con ahogar aún más la seguridad pública de la ciudad de México; si las dejamos crecer, serán controladas por mafias y muy difíciles de erradicar. Si el jefe de Gobierno actúa ¡ya! quizá nos salvemos de dos flagelos, me refiero al problema de los franeleros y a la epidemia de apartar lugares en la vía pública.

Cuántos de los que hoy critican o utilizan a los jóvenes emos, darks, fresas, etcétera, usaron el cabello largo o ropa estrafalaria; cuántos gritaron amor y paz, o querían amor libre; cuántos fueron a Avándaro o con María Sabina; cuántos querían una mejor vida ¿No sería mejor incidir en la realidad del país para quitarles argumentos a los chavos? ¿No han dado una lección al dialogar para resolver sus diferencias?

A propósito de mi artículo sobre Pilar Roldán, también recordemos que por fin una mujer prendió el pebetero con el fuego olímpico: Enriqueta Basilio.

Igual mención merece otra gran deportista mexicana, pudo ser la primera en ganar una medalla olímpica, sólo que las fechas programadas para los eventos en México 68 la hicieron competir 4 días después que Pilar. Hablo de la mujer que ganó el bronce en los 800 metros de nado libre, su nombre: María Teresa Ramírez Gómez.

En definitiva declaremos empate técnico entre estas mexicanas para llevarse el mérito de iniciar a las competidoras en subir al pódium de las ganadoras olímpicas.

A los siete años, la inquieta niña tuvo que decidir entre el piano o la natación, del andante a la brazada, de la Sala Chopin al Club Italiano.

Dos visitas recibieron los padres de Maritere; doña Esperanza les dijo que la niña divagaba y “El Cavernas”, su entrenador, solicitó que la dejaran competir. Transitoriamente ganó el piano. Antes de cumplir los ocho, la natación tomó revancha definitiva “…El piano me gustaba mucho, pero no era el compañero que necesitaba.”

Un breve parpadeo: salvemos a los niños de la violencia, del abuso. Queremos niños amados, dignos, sonrientes.

El Universal (01 de Mayo de 2008)
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